Así como el hilo de una madeja se recoge sobre un torno o aspa, el libro alberga letras que forman palabras y estas, oraciones. Les siguen los párrafos, que a su vez, componen un texto y este, a través del hilo conductor de la historia se va devanando al pasar sus hojas. Pero esto no queda allí, cada libro, cada historia conforma un hilo mucho más extenso que es el de la literatura universal. Recogen en sus páginas lo más antiguo de los relatos de la oralidad que siguen entremezclándose con la modernidad, con lo actual, narrando la experiencia del ser humano, su historia, su sobrevivencia, sus placeres, sus penas, sus miedos, sus alegrías…
Iniciar a los niños en la lectura es considerarlos el torno de su propia vida que irá envolviéndose de experiencias que contribuirán a su desarrollo. Cada texto literario les expandirá el horizonte de su vida, permitiéndoles ser personas tolerantes, abiertas a escuchar, y capaces de analizar, interpretar y discernir para tomar decisiones, emitir opiniones, y así, con su propio hilo tejer su vida. Hay que formar niños lectores que cuando se enfrenten a la vida sean una madeja tan consistente que tengan hilo de sobra para desenvolverse.
Para mí, que dos de mis pasatiempos favoritos son el tejido a dos agujas y la lectura, me llevan a hacer esta analogía, que, aunque se trata de dos actividades distintas, desde mi parecer, convergen a pesar de la distancia entre una y otra. Esta simbiosis me ha permitido descubrir mundos increíbles; personajes fabulosos; enfrentar retos, saber ir hacia delante pero también hacia atrás, para volver a empezar. Las historias parece que terminan y los tejidos también, pero no es así, siempre se retoma el hilo.

Este blog tiene la intención de compartir reseñas de lecturas de libros de literatura infantil que se encuentran disponibles en las librerías en Guatemala (ciudad). Tanto padres de familia, como maestros, o cualquier persona que quiera buscar un libro de literatura infantil podrá tener una idea de las características de la historia y de las ilustraciones, y así, sacar más ventaja de las lecturas.
La práctica de leerle a los niños es una experiencia importante para los pequeños, poner a su alcance libros, que entre muchos otros beneficios contribuye a las relaciones interpersonales, es regalarles vida. ¡Los invito a compartir tiempo de lectura con sus niños!